En sentido amplio: Disposición de las partes de una cosa. En lingüística, una de las características que aportan coherencia a una lengua y gobiernan su evolución. Más concretamente, en la lingüística de las lenguas de signos, el conjunto de elementos visuales (dinámicos, estáticos, gestuales y labiales) que conforman un signo, correspondiente a un sintagma o una expresión.